Antes de escribir una sola línea de código, un arquitecto de soluciones se hace una pregunta: ¿qué problema estoy resolviendo, exactamente? Y después lo parte en pedazos pequeños, tan pequeños que cada uno sea fácil.
A eso se le llama descomponer. Una computadora no entiende «haz un sándwich». Entiende pasos pequeños, claros y en orden.
Tres preguntas de arquitecto
- ¿Qué entra? Lo que tengo al principio (pan, queso).
- ¿Qué sale? Lo que quiero al final (un sándwich servido).
- ¿Qué pasos hay en el medio? Y en qué orden, porque algunos dependen de otros.
Este problema de la biblioteca te va a acompañar en todo el curso. Lo vas a resolver con la máquina, con funciones, con lógica y con objetos, y al final vas a decidir cuál forma te gusta más y por qué.
Para pensar
- ¿Qué fue fácil?
- ¿Qué fue difícil?
- ¿Otro paradigma lo habría resuelto mejor? ¿Cuál y por qué?